Crear mi documento
Iniciar sesión

Elegir país

EspañaEspañaElegir país
Inmobiliario

Contrato de arrendamiento de garaje según el Código Civil

Modelo de contrato de garaje y trastero fuera de la LAU, regido por los artículos 1542 a 1582 del Código Civil. Redacción profesional en Word y PDF.
4.7/514 opiniones50 000+ descargasDescarga inmediata
Compartir

El contrato de arrendamiento de plaza de garaje o trastero es el documento que formaliza la cesión temporal del uso de un aparcamiento, un cuarto trastero o un almacén a cambio de una renta periódica, fuera del régimen tutelado de la Ley 29/1994 de Arrendamientos Urbanos. Se rige por el Código Civil, lo que cambia por completo las reglas del juego: la duración se pacta libremente, no existe prórroga obligatoria de cinco años, no hay fianza legal mínima y el desistimiento se regula según lo que las partes hayan escrito. Propietarios de plazas en comunidades de vecinos, gestores de trasteros y arrendatarios que buscan un espacio de almacenaje encuentran aquí un modelo listo para firmar.

Conforme

Legislación 2026

50.000+ clientes

confían en nosotros

Económico

Desde 4,90 € / doc

Pago seguro

Descarga inmediata

Contrato de arrendamiento de garaje según el Código Civil

Pago seguro

Rellenar el modelo

Qué es un contrato de arrendamiento de plaza de garaje o trastero

Es un arrendamiento de cosa en el sentido de los artículos 1542 y 1543 del Código Civil: una parte se obliga a dar a la otra el goce de un bien determinado durante un tiempo cierto y por un precio cierto. Nada más. El objeto no es una vivienda ni un local de negocio, sino un espacio delimitado destinado a estacionar un vehículo o a guardar enseres. La jurisprudencia menor lo ha confirmado repetidamente, entre otras la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, sección 13ª, de 10 de diciembre de 2018.

La confusión más extendida consiste en aplicarle la LAU por analogía. No procede, y la razón está en la propia ley: el artículo 2.2 LAU extiende el régimen de vivienda al mobiliario, los trasteros, las plazas de garaje y demás dependencias solo cuando se arriendan como accesorios de la finca y por el mismo arrendador. Si el garaje se alquila de forma independiente, esa extensión decae y el contrato queda extramuros de la ley especial. Tampoco encaja limpiamente en el artículo 3 LAU (arrendamiento para uso distinto de vivienda), porque una plaza delimitada dentro de un aparcamiento no es una edificación en el sentido técnico que exige el precepto. Un contrato de arrendamiento de vivienda habitual conforme a la LAU y este documento responden, por tanto, a lógicas jurídicas distintas y no deben mezclarse en un mismo instrumento salvo que se quiera arrastrar el garaje al régimen de prórrogas de la vivienda.

2

Cuándo necesitas este contrato

El supuesto más frecuente es el propietario de un piso que dispone de plaza vinculada y decide rentabilizarla por separado porque no tiene coche. Aquí el error clásico es incluirla en el contrato de vivienda de un inquilino y descubrir después que ya no puede recuperarla sin tocar el arrendamiento principal. Firmar dos documentos independientes permite subir la renta del garaje, resolverlo o cambiar de arrendatario sin interferir en las prórrogas de la vivienda.

El segundo escenario es el alquiler entre vecinos de la misma comunidad, habitual en edificios donde algunos propietarios tienen dos plazas y otros ninguna. Conviene revisar los estatutos de la comunidad antes de firmar, porque algunos limitan la cesión a terceros ajenos al inmueble. El tercero es el arrendamiento de trasteros y pequeños almacenes a autónomos que guardan stock, herramienta o documentación, situación en la que el contrato debe precisar si se autoriza almacenar mercancía y si el uso genera actividad económica sujeta a licencia.

Dos casos límite legitiman una redacción cuidadosa. Cuando la plaza se cede a una empresa para vehículos de flota, el contrato deja de ser un arrendamiento doméstico y conviene articular garantías reforzadas: un aval solidario con renuncia a los beneficios de excusión y división resuelve el problema de solvencia sin recurrir a depósitos desproporcionados. Y cuando el espacio se destina a guardar vehículos de gran valor o motocicletas de colección, el reparto del riesgo de robo o daño debe quedar escrito, porque el arrendador no responde por defecto de la custodia: el contrato es de cesión de espacio, no de depósito.

3

Cláusulas incluidas en nuestro modelo

  • La identificación del objeto arrendado describe la plaza con su número, planta, referencia catastral cuando exista y superficie aproximada, además de los linderos si el espacio no está delimitado por muros. Una descripción vaga del tipo "plaza de garaje en el sótano" abre la puerta a discusiones sobre qué espacio exacto se cedió, y los tribunales resuelven esas dudas contra quien redactó el contrato.
  • La cláusula de duración y prórroga fija el plazo inicial y el mecanismo de renovación, normalmente tácita por periodos iguales salvo denuncia previa. Se incorpora el preaviso en días naturales y la forma de comunicarlo, porque la tácita reconducción del artículo 1566 opera de forma automática si nadie dice nada y puede sorprender al arrendador que creía haber recuperado la plaza.
  • La renta, su actualización y el régimen de IVA se detallan con la periodicidad de pago, la cuenta de abono y la mención expresa de que el importe se incrementa con el tipo impositivo vigente. El modelo prevé una fórmula de revisión anual pactada, ya que fuera de la LAU no se aplica el índice de referencia obligatorio y sin cláusula expresa la renta queda congelada durante toda la vigencia.
  • La fianza y garantías adicionales se articulan como depósito contractual, no como fianza legal. El contrato precisa el plazo de devolución tras la entrega de llaves o mando y los conceptos que el arrendador puede descontar, evitando la retención indefinida que genera la mayoría de las reclamaciones.
  • La cláusula de uso y prohibiciones limita el destino al estacionamiento o almacenaje y veta expresamente el ejercicio de industria o profesión, la cesión y el subarriendo. También excluye el almacenamiento de materias inflamables o peligrosas, un punto que las aseguradoras de comunidad revisan con lupa.
  • La resolución anticipada por impago y otras causas remite al artículo 1569 del Código Civil y detalla el procedimiento de requerimiento previo. El modelo incluye la designación de domicilio a efectos de notificaciones judiciales y extrajudiciales, que es lo que después permite acreditar la reclamación mediante burofax con acuse de recibo y certificación de contenido.
4

Consideraciones autonómicas

Cataluña aplica el Código Civil de Cataluña en materia de obligaciones y contratos allí donde su derecho foral desplaza al estatal, y la Agencia de la Vivienda de Cataluña ha venido interpretando de forma estricta la obligación de depósito del INCASÒL. Para plazas de garaje arrendadas de manera independiente el depósito no resulta exigible, pero conviene documentar la separación con claridad si el mismo propietario arrienda vivienda y plaza a personas distintas dentro del mismo edificio.

Madrid concentra el mayor volumen de litigios sobre garajes independientes, y la doctrina de sus audiencias provinciales es la más asentada. Los juzgados madrileños admiten sin dificultad el desahucio por falta de pago sobre plazas de aparcamiento y aplican la enervación de la LEC en los mismos términos que en vivienda, lo que obliga al arrendador a acreditar el requerimiento fehaciente previo si quiere impedirla.

Andalucía y Comunidad Valenciana presentan una peculiaridad práctica en zonas costeras: el arrendamiento estacional de plazas durante los meses de verano. Estos contratos de temporada corta siguen siendo arrendamientos de cosa del Código Civil, pero la brevedad del plazo hace que la tácita reconducción sea especialmente peligrosa. Conviene pactar expresamente su exclusión.

País Vasco y Navarra cuentan con formularios administrativos propios para el registro voluntario de contratos, sin que su omisión afecte a la validez. En Navarra, la Compilación del Derecho Civil Foral introduce matices en materia de tanteo y retracto que no se aplican al garaje independiente pero que sí conviene verificar cuando la plaza forma parte de una finca sujeta a derecho foral.

En comunidades con regulación de propiedad horizontal reforzada, los estatutos pueden condicionar el arrendamiento a terceros no propietarios. Revisar el título constitutivo antes de firmar evita una impugnación posterior por parte de la comunidad, que en algunos casos ha logrado la nulidad de la cesión.

5

Cómo rellenar este contrato de arrendamiento de garaje

Empiezas indicando si el objeto es una plaza de aparcamiento, un trastero o un almacén, porque el formulario ajusta después las cláusulas de uso y las prohibiciones específicas de cada modalidad. A continuación introduces los datos de arrendador y arrendatario, con DNI o NIE y domicilio a efectos de notificaciones, y la descripción del espacio con número, planta y referencia catastral si la conoces. El sistema pregunta si el arrendador actúa como profesional o como particular, dato que determina la mención al IVA y el formato de recibo.

Después defines la duración inicial, el régimen de prórroga y el preaviso de denuncia, con la opción de excluir expresamente la tácita reconducción. Fijas la renta, la periodicidad, la forma de pago y la fórmula de actualización anual. El apartado de garantías te permite elegir entre depósito simple, aval o ninguna garantía. Por último añades las cláusulas opcionales que necesites: prohibición de subarriendo, entrega de mando o llave con inventario, reparto de gastos de comunidad y responsabilidad por daños al vehículo.

El documento se descarga en Word y PDF, editable en cualquier momento. Si además gestionas el alquiler de la vivienda a la que la plaza estaba vinculada, encontrarás el resto de modelos en la sección de documentos jurídicos para el sector inmobiliario.

6

Errores frecuentes que conviene evitar

El primero, y el más costoso, es incluir la plaza en el contrato de vivienda cuando se quiere mantener separada. Basta esa mención para que el artículo 2.2 LAU la arrastre al régimen de vivienda con sus prórrogas obligatorias, y recuperarla exige entonces esperar al vencimiento del arrendamiento principal. El segundo es omitir la cláusula de actualización de renta: sin pacto expreso el importe permanece invariable durante años, porque fuera de la LAU no opera ningún índice supletorio. El tercero es olvidar el IVA. Muchos particulares arriendan su plaza sin repercutirlo y descubren la deuda en una comprobación de la Agencia Tributaria, con intereses y sanción proporcional sobre la cuota no ingresada.

El cuarto error afecta a la resolución. Un contrato que no designa domicilio a efectos de notificaciones ni describe el procedimiento de requerimiento previo obliga a improvisar cuando llega el impago, y la falta de requerimiento fehaciente permite al arrendatario enervar el desahucio pagando en el acto. El quinto es la descripción imprecisa del espacio: sin número de plaza ni planta, cualquier discusión sobre ocupación indebida se vuelve indemostrable. Conviene también anexar fotografía del estado inicial y entregar el mando o llave contra recibo firmado, del mismo modo que se documenta la reclamación formal ante un incumplimiento contractual en cualquier otra relación jurídica.

Puntos clave a recordar

Régimen aplicable

No es LAU si va independiente

Si alquilas una plaza de garaje o un trastero de forma independiente, el contrato queda fuera de la Ley de Arrendamientos Urbanos y se rige por los artículos 1542 a 1582 del Código Civil. La LAU solo se “arrastra” cuando el garaje o trastero es accesorio de una vivienda y lo arrienda el mismo arrendador (artículo 2.2 LAU).

Pactos

Duración, renta y garantías se negocian

Aquí mandan los pactos: duración, renta, garantías y causas de resolución se fijan por lo que las partes escriban, apoyadas en la autonomía de la voluntad del artículo 1255 del Código Civil. No hay prórroga obligatoria como en vivienda, tampoco un mínimo de fianza legal ni obligación de depositarla en un organismo autonómico. Si no lo dejas por escrito, luego faltará regla.

Impagos y fiscalidad

Impago lleva a desahucio y hay IVA

La falta de pago es causa de resolución (artículo 1569.2 del Código Civil) y la vía típica es el desahucio por falta de pago en la Ley de Enjuiciamiento Civil, con posibilidad de enervación según el artículo 22.4 LEC. Además, el alquiler de una plaza de garaje desvinculada de vivienda no está exento: el arrendador debe repercutir IVA al 21 % y emitir factura con desglose.

Preguntas frecuentes

Sí, siempre que recoja los elementos esenciales del artículo 1543 del Código Civil: identificación de las partes, descripción del objeto, precio cierto y duración. El arrendamiento es un contrato consensual que se perfecciona por el mero acuerdo, sin necesidad de escritura pública ni intervención notarial. La forma escrita no es requisito de validez, pero sí de prueba, y ningún juzgado admite un desahucio sin contrato documentado. Nuestro modelo incorpora las cláusulas que la práctica forense ha demostrado necesarias y las remisiones normativas correctas, de modo que el documento firmado por ambas partes tiene plena fuerza vinculante desde ese mismo momento.

La duración es la que pacten las partes, sin mínimo ni máximo legal. Aquí radica la diferencia esencial con la vivienda: no existen los cinco años de prórroga obligatoria del artículo 9 LAU ni la prórroga tácita trienal del artículo 10. Lo habitual es firmar por un año renovable. Ahora bien, el artículo 1566 del Código Civil establece la tácita reconducción: si vencido el plazo el arrendatario continúa quince días en el uso con aquiescencia del arrendador, el contrato se entiende renovado por el periodo correspondiente a la unidad de tiempo del pago de la renta. Excluirla por escrito evita sorpresas.

Puedes exigir la garantía que acuerdes libremente, sin el corsé del artículo 36 LAU que impone una mensualidad en vivienda y dos en uso distinto. En la práctica lo normal es una o dos mensualidades. Como no se trata de fianza legal sino de depósito contractual, no procede su ingreso en el organismo autonómico de vivienda ni resulta aplicable el régimen sancionador por falta de depósito. Lo que sí conviene es fijar por escrito el plazo de devolución tras la entrega de llaves y los conceptos deducibles, porque la retención injustificada es la causa más común de reclamación entre las partes.

El impago es causa de resolución conforme al artículo 1569.2 del Código Civil. El primer paso es el requerimiento fehaciente de pago, que interrumpe la prescripción y, sobre todo, impide que el arrendatario enerve el desahucio pagando después según el artículo 22.4 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Un burofax por impago de renta con validez ante el juzgado cumple exactamente esa función. Si transcurrido el plazo concedido persiste la deuda, procede la demanda de desahucio por falta de pago con reclamación acumulada de rentas.

Sí, cuando la plaza se arrienda de forma independiente de una vivienda. Hacienda considera que el arrendador realiza una actividad empresarial y debe repercutir el tipo general del 21 %, emitiendo factura con el importe desglosado y los datos fiscales del arrendatario. La exención solo alcanza al garaje cedido como accesorio de una vivienda arrendada por el mismo propietario. Conviene además darse de alta en el epígrafe correspondiente del IAE y presentar las autoliquidaciones trimestrales, porque la regularización posterior incluye intereses de demora y sanción sobre la cuota no ingresada.

El documento se genera en Word y PDF tras responder al cuestionario. El formato Word permite ajustar cualquier cláusula, añadir un anexo con el inventario de llaves o incorporar fotografías del estado inicial de la plaza. El PDF está preparado para imprimir y firmar en papel, con espacio para la rúbrica de ambas partes en cada página. Ambos archivos quedan disponibles en tu espacio personal y puedes volver a descargarlos o modificarlos cuando lo necesites, algo útil si arriendas varias plazas y solo cambian los datos del arrendatario.

El preaviso es el que hayáis pactado, y por eso conviene fijarlo expresamente. La práctica del sector sitúa el plazo entre quince y treinta días naturales antes del vencimiento, suficiente para que el arrendatario libere el espacio y el arrendador busque sustituto. Si el contrato guarda silencio, se aplica el artículo 1566 con el riesgo de tácita reconducción por periodos equivalentes a la unidad de pago. Envía siempre la comunicación por medio que acredite contenido y recepción, y conserva el justificante: es la prueba que evita discutir después sobre si el aviso llegó a tiempo.

4.7/5

14 opiniones verificadas · 50 000+ descargas

Contrato de arrendamiento de garaje según el Código Civil
  • Acceso inmediato al documento
  • Descarga PDF + Word
  • Conforme a la legislación 2026
  • Validado por juristas
Rellenar el modelo
Pago seguro
Actualizado el 24 de julio de 2026

También te puede interesar

Carta de preaviso de no renovación de contrato
Burofax por impago de renta