El texto central es el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (TRLGDCU), aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2007. Puede consultarse en el texto consolidado de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios en el BOE. Su artículo 97 enumera la información precontractual de los contratos a distancia: identidad del vendedor, precio total con impuestos, gastos de envío, plazo de entrega, reclamaciones, garantía legal y desistimiento. El artículo 98.2 añade una exigencia que muchas tiendas incumplen: el botón que cierra la compra debe decir "pedido con obligación de pago" o una fórmula inequívoca equivalente. Si el botón no lo deja claro, el consumidor no queda obligado por el pedido.
Los artículos 102 a 108 regulan el desistimiento: catorce días naturales desde que el consumidor recibe los bienes, reembolso en otros catorce días y posibilidad de retener el pago hasta recibir la devolución. El anexo I contiene dos modelos oficiales, la información sobre el desistimiento y el formulario, que nuestro texto reproduce literalmente. Desde el Real Decreto-ley 7/2021, la garantía legal de los bienes nuevos es de tres años, con presunción de que el defecto ya existía si aparece en los dos primeros (artículos 120 y 121); para los de segunda mano puede pactarse un plazo menor, nunca inferior a un año.
Completan el cuadro la LSSI, que regula los trámites del pedido, el archivo del contrato y el acuse de recibo en veinticuatro horas, y el artículo 21 del TRLGDCU. Este obliga hoy a responder las reclamaciones en quince días como máximo. La Ley 7/2017 impone además informar de la entidad de resolución alternativa de litigios. La antigua plataforma europea de resolución de litigios en línea desapareció con el Reglamento (UE) 2024/3228, así que su enlace sobra.
La Directiva (UE) 2023/2673 prevé que, desde el 19 de junio de 2026, las tiendas online ofrezcan una función para desistir en línea, con un botón del tipo "desistir del contrato aquí". En noviembre de 2026, España todavía no la había incorporado al TRLGDCU, así que la ley española aún no la impone. Instalarla ya es una precaución sensata, y el cuestionario recoge entonces el texto oficial del desistimiento electrónico.